Autora: Ángeles del Castillo Aguas

domingo, 22 de marzo de 2015

Unos lindos zapatitos

Gentil varón avileño
a Paloma quita el sueño,
mas natural es su locura
por varón de tal bravura.
Díjole el galán a su dama:
"Unos lindos zapatitos
para tus pies menuditos,
encargué al real zapatero
sin reparar en dinero".
¡Oh, suspira Paloma!
y cual libre pichón
vuela su imaginación:
¿Tal vez unos Manolos?
¿o unos tacones pocholos?
Sus pestañitas agita
cual coqueta princesita...
¿Tafilete será quizá,
digno de un gran marajá?
¿De suave y azul terciopelo
cual una nube del cielo?
Sin más demora Paloma
el presente desarbola.
Mas... ¡Oh qué gran sorpresa
cuando lo que ve procesa:
Son unas negras albarcas
con unas... extrañas marcas...
¡A sus ojos no da crédito,
pues descubrió algo inédito:
"¡El nombre de otra dama!",
Paloma con ira exclama.
¡Oh ruín y traidor malandrín,
¿quién es esa "Michelin"?