Autora: Ángeles del Castillo Aguas

miércoles, 2 de septiembre de 2015

La fuerza del pensamiento positivo

Hace algún tiempo que tengo algo abandonado eso de escribir... a pesar de que en mi cabeza siempre retozan, juguetonas, algunas palabras que finalmente se alían y brotan de mis dedos con alguna coherencia.

Y en esta ocasión una persona muy querida ha hecho que surja en mí la necesidad de compartir una impresión personal sobre la fuerza del pensamiento positivo, del optimismo, de la ilusión.

A lo largo de nuestra vida, todos nos hemos enfrentado a problemas más o menos graves, a enfermedades, a circunstancias adversas y, por desgracia, muchos hemos asistido a la pérdida de seres queridos. Es en estas situaciones de ruptura, cambio y pérdida, cuando nuestro pensamiento puede optar por seguir dos sendas: el angosto y oscuro camino de la pasividad, el pesimismo, el dejarse llevar, o esa otra vereda, igualmente estrecha, pero en cuyo final se vislumbra una tenue luz de ilusión y esperanza.

En nuestra voluntad está decidir cuál será nuestro camino y la fuerza que estamos dispuestos a desplegar. En este viaje todo es posible, solo tenemos que cambiar nuestro punto de vista y considerar lo que realmente tiene importancia y lo que no. Pudiera parecer que decidirse por el camino del optimismo es más fácil, pero en mi opinión requiere una gran valentía y una fuerza inmensa para no caer en la apatía y para no ceder impasible a la derrota.  

Es duro dejarse llevar y enfrentarse a las circunstancias adversas que a manera de troncos se cruzarán en nuestro caminar, pero si ponemos toda nuestra ilusión y empeño en esa idea, estaremos dando las primeras pinceladas de una realidad que desde entonces veremos con otros ojos: la vida.



2 comentarios:

  1. Ole, ole y ole guapa, cuanta razón. El mayor poder curativo para el cuerpo y el alma reside en el pensamiento positivo.

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  2. ¿En quién crees que estaba pensando cuando escribí esto? ;-)

    Besos guapisima!!!!!

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